jueves, 10 de marzo de 2016

Trasvases: infraestructuras creadoras de empleo

En las últimas décadas los trasvases han generado una gran polémica, llegando incluso a ser demonizados por algunos sectores de la sociedad. Esta mala fama de los trasvases ha provocado que una parte de la opinión pública esté en contra de los mismos.

Canal del Postrasvase del Campo de Cartagena
Además estas infraestructuras son unas grandes creadoras de empleo, tal como se expone a continuación:
  1. Trasvase Tajo-Segura. El informe de PriceWaterhouseCoopers sobre el impacto económico de este trasvase, indica que si al sector agrícola se le suman las actividades de comercialización y transformación asociadas a la industria agroalimentaria vinculada al agua del Trasvase Tajo-Segura, este genera 103.960 empleos en las provincias de Murcia, Alicante y Almería (73.610 del sector agrícola, 5.072 de la actividad de transformación, y 25.278 de la comercialización). Además este informe señala que el agua del trasvase garantiza el abastecimiento y minimiza el riesgo de restricciones y cortes de agua al sector turístico, que sustenta más de 320.000 empleos, en las comunidades autónomas donde el trasvase tiene mayor peso, Comunidad Valenciana y Murcia.
  2. Trasvase del Condado. Este trasvase conecta la cuenca atlántica onubense (Guadiana y Tinto-Odiel-Piedras) con la del Guadalquivir. Fue ejecutado para el abastecimiento de los trece municipios de la mancomunidad del Condado y para el riego de las explotaciones del entorno de Doñana. Esta infraestructura consolida más de 80.000 puestos de trabajo.
  3. Trasvase Júcar-Vinalopó. Fue realizado para paliar la situación de sobreexplotación de los acuíferos del Alto Vinalopó, suministrando agua para el abastecimiento humano y el regadío. Este trasvase consolidará 20.000 empleos, dado que salvará cosechas valoradas en más de 200 millones de euros.
  4. Trasvase Negratín-Almanzora. Conecta el embalse de Negratín (Jaén) y el de Cuevas de Almanzora (Almería), para garantizar el abastecimiento de la población y el regadío del valle de Almanzora. Esta comarca también recibe aguas del Trasvase Tajo-Segura. De acuerdo con Gil Meseguer y Gómez Espín: "una agricultura innovadora de regadío y el turismo, son la base de una mayor ocupación en el Bajo Almanzora, de esta forma se ha casi duplicado la población en este territorio de 1970 a 2011".
  5. Trasvase del Ebro. El informe titulado "El trasvase del Ebro como instrumento generador de empleo duradero y sostenible", dirigido por el catedrático de Historia e Instituciones Económicas Joaquín Melgarejo de la Universidad de Alicante, estima en 514.135 los puestos de trabajo directos e indirectos que generaría la construcción del trasvase del Ebro en Cataluña, la Comunidad Valenciana, la Región de Murcia, y la provincia de Almería.
Trabajadores agrícolas en una explotación del Campo de Cartagena (Murcia)
Este empleo, que generan y consolidan los trasvases en España está relacionado principalmente con el turismo y la agricultura de regadío. En este contexto, se debe recordar que "la consideración de la agricultura como sector aislado está superada por la visión integrada del sistema agroalimentario", donde el regadío juega un papel transcendental.

En este sentido, en 2015 las exportaciones del sistema agroalimentario español fueron de 40.552 millones € (16,2% del total nacional). Donde las frutas, hortalizas y legumbres desempeñaron un papel muy importante, dado que se exportaron por valor de 16.267,8 millones € (6,5 % del total), con un incremento del 13,5% respecto a 2014. Las principales regiones exportadoras de frutas y hortalizas, son las beneficiadas por los trasvases (82,8% del total de las exportaciones de frutas y hortalizas) relacionados anteriormente:Comunidad Valenciana (33%), Andalucía (30%) y Región de Murcia (19,8%).
Pero este potente sector exportador, presenta como una de sus principales limitaciones el agua, tanto en términos de calidad como cantidad, lo que genera grandes incertidumbres en cuanto a la disponibilidad de los recursos hídricos para satisfacer la demanda de los cultivos agrícolas, y de esta forma poder garantizar los compromisos comerciales adquiridos. Conviene recordar que abrir un nuevo mercado exterior necesita mucho esfuerzo y tiempo, perderlo puede ser cuestión de minutos. Dado que cuando no se atiende la demanda de un mercado, este puede buscar la alternativa en otros países.


Pimientos de la Región de Murcia en un supermercado de Hyères (Francia)
Hay que resaltar, el gran esfuerzo que se está realizando para solucionar esta problemática, fundamentado en la garantía de la disponibilidad y calidad del agua, en su gestión eficiente y sostenible, en el empleo de recursos no convencionales (reutilización y desalinización), en la modernización de regadíos, y en el fomento de la investigación y la incorporación de las nuevas tecnologías. Como resultado principal, destaca la reducción del consumo de agua de la agricultura. Según el Instituto Nacional de Estadística, el uso del agua en el sector agrario ha descendido de 17.681 hectómetros cúbicos en 1999 a 14.534 en 2013. Por tanto se ha producido una reducción del consumo de agua de la agricultura de regadío en este periodo del 17,8%.
Pero desafortunadamente, este gran esfuerzo es totalmente insuficiente, y las perspectivas futuras no son nada halagüeñas. Dado que las predicciones sobre el cambio climático auguran una reducción de los recursos hídricos disponibles y un aumento de las necesidades hídricas de los cultivos. Debido principalmente a una disminución de las precipitaciones, aumento de la temperatura, incremento de la evaporación y la evapotranspiración, junto a una disminución de la recarga de acuíferos y de la escorrentía.
Por ello, una vez realizado los planes hidrológicos de cuenca, es necesario llevar a cabo el Plan Hidrológico Nacional. Este plan no debe descartar los trasvases como herramienta para garantizar una distribución equitativa del agua en nuestro país. Estas infraestructuras, además de ser viables socioeconómicamente y medioambientalmente, deben garantizar en todo momento todas las demandas de la cuenca cedente, especialmente la medioambiental, que son siempre prioritarias a las demandas de la cuenca receptora.
De este modo se pueden evitar hechos, como los ocurridos recientemente, donde en unas zonas del país han desembalsando agua porque a sus embalses no les cabía más, mientras que otras regiones no disponen prácticamente de recursos hídricos para poder cubrir sus necesidades.
Para finalizar, resaltar que no se debería mantener en la incertidumbre una gran industria exportadora, generadora de empleo, como es el sistema agroalimentario español. Dado que si no se toman las medidas apropiadas a tiempo, para garantizar un suministro adecuado de agua, gran parte de sus puestos de trabajo se pueden perder.